Si no te gusta comer sano lo más probable es que sea por tu paladar.
Si ese es el caso, ¡tengo buenas noticias para ti! Puedes entrenar tu paladar para disfrutar de cosas que actualmente no te gustan o disfrutas.
Sé que tienes las mejores intenciones cuando se trata de cambiar tus hábitos alimenticios. Realmente estás haciendo todo lo posible para elegir mejores opciones, ajustar el tamaño de tus porciones y tomar decisiones más inteligentes. Sin embargo, es posible que notes que es muy difícil cambiar ciertos alimentos y, aunque lo intentas, no consigues evitarlos.
Si estás acostumbrado/a a comer alimentos hiper palatables, es probable que no encuentres suficiente estimulación del paladar o disfrute en los alimentos ricos en nutrientes porque quizás los percibes como más "simples en sabor".
Es bien sabido que los alimentos hiper palatables promueven una ingesta excesiva de calorías y podría ser una de las razones por las que se te hace difícil desarrollar hábitos alimenticios más saludables.
A tu mente y cuerpo les gusta la comodidad. Lo que se conoce es más fácil, nuestra mente y cuerpo ya están adaptados a ello. Las preferencias de sabor se pueden cambiar mediante la exposición y la repetición.
Al igual que en el entrenamiento, cuando comienzas a hacer un ejercicio, puede parecerte difícil, pero después de un tiempo se vuelve más fácil y sientes la necesidad de hacerlo más desafiante para cumplir con tus nuevas expectativas. Esta adaptación se logra a través de la repetición. De la misma manera se puede aplicar a tus hábitos alimenticios.
Pero María, ¿cuáles son algunos de los alimentos hiper palatables más comunes?
Los alimentos hiper palatables son los alimentos que tienen un alto contenido y combinación de sal, grasas, hidratos de carbono y azúcar para hacerlos más atractivos al paladar y potenciar el consumo. A menudo, (no siempre) son lo que comúnmente conocemos como alimentos procesados y comidas rápidas.
Algunos de estos alimentos son:
Patatas, frituras de maíz, papas fritas, dulces, pizza, hamburguesas, cupcakes, helados, tortas, donas, diversas frituras, diversos dulces.
Algunos pasos para empezar a re-entrenar tu paladar:
1. Juega con los condimentos: Cocina tus comidas con diferentes especias que no vengan con sal o azúcar adicionales para ayudar a que tus comidas sean más atractivas para tu paladar.
2. Mantén la variedad baja: El análisis de una serie de estudios que examinaron el efecto de aumentar la variedad de alimentos en la ingesta, llevó a la conclusión de que "la presentación repetida de los mismos alimentos durante varias comidas o días da como resultado una disminución drástica de las calificaciones de palatabilidad y una reducción de la ingesta de alimentos en general".
3. Saboriza tu agua con pedazos de frutas.
4. Corta las porciones a la mitad: Comete la mitad de la bolsa de papas fritas en lugar de la bolsa completa.
5. Reduce el consumo de embutidos y quesos.
6. Cocina más en casa.
Resources:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4224225/
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6872500/
https://research.cornell.edu/news-features/link-between-taste-buds-obesity-more